Vuelve a tu rutina alimenticia tras la Navidad con estas pautas

Una vez finalizada la navidad, tras comidas copiosas, dulces navideños y un consumo más pronunciado de bebidas alcohólicas, es fundamental retomar los hábitos saludables lo antes posible.

Para ello, es necesario tener los conceptos muy claros y alejar todo lo relacionado con dietas de choque y milagro, que solo creará en tu organismo más desorden y desequilibrio. Por contra, sí debes llevar a cabo unas pautas razonables y sostenibles que te ayuden a volver a encauzar tus objetivos, como las siguientes:

Realizar una adecuada distribución de ingestas y horarios. Repartir la ingesta total del día en cinco tomas (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena). Ingerir estas cinco tomas te ayudará a mantener tu metabolismo activo, mantenerte saciado, controlar tu apetito y mejorar tu rendimiento. Ten siempre snacks saludables a mano para momentos de necesidad.

Ingerir gran cantidad de líquidos, fundamentalmente agua, que ejerce un papel muy importante en la depuración del organismo, influyendo en la concentración y la dilución de la orina, que es el medio en el cual se eliminan las sustancias de desecho. En la medida de lo posible, hay que beber agua en una cantidad que ronde entre los 1,5 y 2 litros; y evitar zumos a base de concentrados, refrescos y bebidas con alcohol.  Así mismo, debemos potenciar el consumo de alimentos y elaboraciones ricas en agua: frutas, verduras y hortalizas frescas, sopas y caldos desgrasados, infusiones, etc.

Esto no quiere decir que haya que eliminar de la dieta ningún grupo de alimentos. Todos son necesarios para reinstaurar el equilibrio nutricional. Es necesario cuidar el contenido proteico de nuestra dieta, teniendo en cuenta que deben estar presentes en todas las comidas y en las cantidades recomendadas, siempre acompañadas de las raciones correspondientes de hidratos de carbono y vegetales, y dando predilección a las proteínas de alto valor biológico (huevos, lácteos, carnes magras, pescados).

Potenciar el consumo de legumbres, semillas y cereales integrales. Éstos aportarán una gran cantidad de fibra y otros micronutrientes a nuestro organismo, además de saciar nuestro apetito. Lo más importante es que nos ayudarán a regular nuestro tránsito intestinal y a evacuar los excesos.

Realizar cocciones suaves: plancha, horno, papillote, vapor, hervido… Moderar los alimentos fritos, rebozados y salsas.

Por último, lo mejor que se puede hacer de cara al año que empieza es la prevención: que la Navidad y otras festividades no signifiquen perder el control. Es posible disfrutar de la comida, la bebida y la compañía sin excedernos, y ese debe ser uno de los propósitos a conseguir.

Ana Martínez
Ana Martínez
Graduada en Nutrición Humana y Dietética y Máster Oficial en Nutrición en la Actividad Física y Deporte. Posee formación en promoción y divulgación de hábitos saludables y nutrición deportiva.

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